Dejarlo todo por estar junto a la Sangha

I. INTRODUCCIÓN

La idea central de este artículo es: “Sigue a tu maestro” que, casi eRePNYculk_4jAt44sKmE12Zaxic85SfWydIhXprgcs,Z1AHaLqJ_63EfjTZwNhb_7Y7-PIrpEpblx_0cjZu1Conecesariamente, ha de ir acompañada de esta otra: “Únete a tus amigos para compartir ese seguimiento”, porque a pesar de la impermanencia y la finitud de la existencia humana, el hombre es un ser abierto-al y anclado-en el infinito, con una inmensa tarea a descubrir y a realizar que constituye la esencia del sentido de su vida, llamemos a ésta: iluminación o santidad. El Maestro y la Sangha son pilares fundamentales para conseguir ese objetivo.

La  filosofía primera y del “primer” Martin Heidegger afirmaba que el hombre es un ser destinado a la muerte, que ése y no otro es su destino. Más allá de que nos pueda parecer un pensamiento triste o negativo, la cuestión no deja de ser verdadera. Nacer y vivir, que es lo mismo que estar en el tiempo, es un signo inequívoco de que hemos de morir. Sin embargo, esta actitud realista y que pone de manifiesto la impermanencia, no debe hacernos olvidar ni distraer la atención consciente de todo lo que pasa “en-medio” de estos dos hechos (el nacimiento y la muerte) tan trascendentes para nosotros y que es: el gran don de la vida. La vida humana es la única oportunidad para alcanzar la iluminación o la santidad.

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Mi propia vida me ha llevado a caminar por el filo de la navaja, por ese borde punzante y
delgado que separa la vida de la muerte.

Desde el avión en el que viajaba con mis padres y que aterrizaba envuelto en llamas ante la mirada horrorizada de mi abuela, cuando tenía apenas dos añitos, hasta el accidente en el mar del que fui rescatada casi sin oxígeno en sangre hace dos años, sucedieron unas siete u ocho situaciones de gran peligro para la supervivencia o  severa enfermedad.

Si  yo renacía en la UCI de Denia un 30 de julio, el 1º de septiembre siguiente perdía mi empleo y comenzaban una serie de hechos dolorosos para mi familia, como el agravamiento de la salud de un ser querido, más el temor de perder una casa a causa de la dificultad para pagar la hipoteca. Un dicho popular dice que “los males no vienen solos”. Todos hemos tenido experiencias de este hecho.

Conocer y comprender todas las causas y condiciones que concurren para producir un fenómeno es algo imposible para el común de los mortales. Yo me incluyo. Sin embargo, a veces, podemos ver algunos indicios y signos que nos hacen comprender la situación desde otra perspectiva, y esta es la perspectiva del significado de las crisis y el sentido de nuestra vida.

Con el tiempo, podemos crecer en esta habilidad si nos atrevemos a mirar lo que a veces no queremos ver. Mucho me ha ayudado en mi vida el conocimiento de la Astrología, pero espero poder mostrarles cómo sus condicionantes pueden ser superados si hemos tenido la suerte de encontrar un Guru que nos enseñase el Tantra.

Antes de compartir con vosotros el gran cambio que supuso para  mi vida el dejarlo todo para estar junto a mis amigos de “Entorno de Paz” y poder entregarme junto con ellos a las enseñanzas de nuestro común Maestro, el Lama Gangchen Rimpoché, permitidme hacer una breve reflexión sobre:

1) nuestro lugar en el cosmos conocido, mirado a contraluz con la intuición del espacio infinito o espacio absoluto;

2) la importancia de cambiar una actitud opositora a otra actitud más propia del “hacer-las paces-con” y

3) la conveniencia de  aprovechar mejor nuestro tiempo vital al  unirnos  a buenos  amigos o amigos del Bien, en mi caso, la Shanga de “Entorno de Paz”.

II. DESARROLLO

1) Por ejemplo, si sabemos “leer” el cielo, si podemos descifrar el mensaje que los planetas[1] -que son sólo el pórtico de un espacio interestelar infinito que podemos imaginar pero no aprehender totalmente- podremos vislumbrar el sentido de lo que nos está pasando. Y eso subraya el hecho de que si las dificultades vienen todas juntas,  no es algo casual, sino causado y que dicha causa puede interpretarse en términos de sentido para el misterio de la vida personal. Hallar el sentido de lo que nos sucede y poderlo comprender, e incluso cambiar –si es posible- o de aceptar y hacer las “paces”[2] con ello -si no es posible superarlo- es de gran trascendencia. para nuestra vida. Y es así, porque no solamente “arregla” las condiciones que habían hecho surgir los problemas, sino que pone la capacidad de cambiar  nuestro destino en nuestras manos.

Esta capacidad, que es también responsabilidad,  no viene sino a reafirmar nuestra humana libertad.

2) La segunda condición para poder hacer frente a las dificultades de la existencia es hacer las paces con ellas.

Entrar en ellas para transformarlas. No verlas ya  como una oposición, sino hacerlas trabajar a nuestro favor. Y, ¿cuál es el favor más grande que ellas pueden hacernos? El que dejen de ser el centro de nuestra atención consciente y el obstáculo que se nos “en-frenta”, que nos hace frente, porque al hacer las paces, como enseña nuestro Maestro, al incorporarlas, se transmutan en una energía transformada y transformadora. Nuestro Maestro Lama Gangchen Rimpoché nos ha enseñado a “hacer las paces” con nuestro entorno, con nosotros mismos, con nuestra enfermedad -hasta con los microbios y otros seres que viven en nuestro organismo- con nuestras limitaciones, con nuestros “ad”-versarios[3] que en ese mismo momento dejan de serlo porque los ponemos en nuestro corazón. Entonces, ya no hay adversarios. Om Bishua Shanti Hum.

Me gustaría decir que esta transformación es el Tantra, pero no tengo autoridad para afirmarlo. En realidad yo no sé mucho de esto conceptualmente, sino corporal y sensiblemente, casi diría: empíricamente. Es un fuego que purifica y transforma y que lo trae la Dama del Espacio.

En el punto anterior decía que los planetas son lo más próximo a nosotros, pero en realidad ellos son apenas el portal de un vasto espacio infinito, que está “más allá” de ellos y nosotros y que por ello, tiene poder sobre los planetas. Por eso, si ellos nos inclinan, nos dan ciertas tendencias y producen ciertas influencias energéticas, hemos de pensar que no nos determinan, que hay un más allá, un Algo o Alguien[4] más poderoso que ellos y que nos libera de las inclinaciones. En lugar de planetas-destino- diría:   karma, tantra, y  también: dharma.

3) La tercera condición para sortear las dificultades y el destino aparentemente prefijado de la existencia es: tener buenos amigos.

Ahora bien, ¿quiénes son esos “buenos” amigos? Podrían decirse muchas cosas sobre los buenos amigos, aunque pocas palabras con profundo sentido y en verdad. Aquí me estoy refiriendo a mis amigos de “Entorno de Paz”. Ellos son los verdaderos protagonistas o el motor-impulsor de este giro en mi existencia al que he arrastrado a mi familia.

He venido desde lejos para aprender y practicar junto con ellos, las enseñanzas tántricas de Lama Gangchen Rimpoché. Ellos me abrieron semanalmente una «ventanita» de amistad apoyada por la tecnología bien usada que me permitió compartir prácticas y retiros cuando yo estaba en una situación de gran dificultad. Fue allí que comprendí que merecía la pena dejar casa y ciudad y arrastrar a mi familia a una gran aventura: la de la trasladarnos a Almería.

Hasta aquí la introducción de las causas y condiciones tanto negativas como positivas que ayudaron a germinar este cambio de rumbo en mi vida que paso a relatarles a pedido de la Directora de Entorno de Paz.

 III: LOS HECHOS
Estaba pasando una época muy difícil, llena de obstáculos y sinsabores. Mi carta astral señalaba el difícil tránsito de un planeta que marca el final de un ciclo de veintiocho años, que en mi caso se veía agravado por otros malos  tránsitos a planetas importantes.  Un buen amigo y conocido astrólogo me confirmó lo que sabía: que esos malos tránsitos podían e iban a bloquear todo movimiento y que, de acuerdo con la astrocartografía,  Almería no era un buen lugar para mí para vivir, según las proyecciones en el plano terrestre de mis posiciones natales. Pero, en esta ciudad, se que cuento con las bendiciones y protecciones de nuestro maestro y la compañía de mis amigos y por ello, nada temí y seguí adelante. Esto es lo que quería plantear antes: que hay obstáculos pero hay fuerzas mayores que las contrarrestan.

Durante esos meses difíciles conté con el apoyo de la Gompa que me conectaban para que pudiera seguir las prácticas y compartir incluso un retiro y muchas Puyas. Las prácticas en compañía tienen un valor incalculable. Tu mente junto con otras mentes, tu voz con otras voces…una sola luz, un solo sonido.

Cerca del 21 de Marzo, le comuniqué a María que me venía a Almería. En los primeros días de Abril, anunciaba mi casa en alquiler y comenzaban las obras de reforma. El 20 de Mayo firmaba el contrato de alquiler en Almería y el 13 de Junio, en fecha auspiciosa, viajaba junto con la mudanza. El 9 de Julio alquilaba mi casa y días después  nos instalábamos aquí mi familia y yo.  Las cosas se sucedían unas tras otras.

Si bien fue una gran movida, el objetivo a conseguir tiraba de mí. No puedo decir con verdad, que fuera un 10904512_10200321836205654_4117235914522719930_ogran esfuerzo por mi parte; porque un día, mientras conducía, me sobrevinieron a la mente miedos relativos a todo lo que tendría que hacer y cuántas responsabilidades estaban sobre mí. Tuve miedo. Pero de repente, vino a mi la imagen de la estupa de Borobudur, como si los Budas estuvieran conmigo, como si me sonrieran. Entonces decidí, no preocuparme por “todo” sino vivir cada momento presente con plenitud de consciencia y de presencia y sobre todo ¡disfrutar! de aquella “aventura” que estábamos emprendiendo. El miedo ya no volvió. Los Budas lo habían disipado.

Durante todo el tiempo conté con la ayuda de muy buena gente que no había conocido antes, de repente Madrid mostraba su rostro más simpático, aquel que en 28 años no había podido experimentar. Ni qué decir de mis amigos, todos ayudaron. Sentía el apoyo de la gente de la Gompa. Rezaron por mí budistas, católicos y protestantes. Pero, atención, para que las oraciones completen su eficacia, uno ha de estar receptivo, tomarlas con agradecimiento e incorporarlas.

 IV.  LA CELEBRACIÓN

10644510_1562883197334434_7846764584704303891_o72La inauguración de la casa fue una Guru Puya que se celebró con la Luna Nueva del signo de Virgo, el 25 de Agosto pasado.Quería agasajar a mis amigos con lo mejor, ya que ellos me traían a mí el honor de la Puya.Lo primero fue vestir la casa con sus mejores galas y buscar los objetos más adecuados para adornar los altares. Lo mismo para la comida, que debía considerar las dietas alimenticias de los invitados. Un detalle: encontré unos vasos y platos con la forma esquemática de la estupa de Borobudur, con sus colores. Era un guiño a aquellos Budas que disiparon mis miedos.

De postre un mandala de frutas de variados colores con los que hicimos  una fondue de chocolate. También hubo un postre con un producto de mi tierra: ¡el dulce de leche! y, como muchos de los invitados no toman leche, pensé en hacer el postre “con mantras” para que no les hiciera mal y pudiera probarlo.

Pero para que la celebración además de seria y recogida, fuese entretenida, pensé que podríamos plantar una semilla. Hay una vieja tradición astrológica que dice que si plantas una semilla en Luna Nueva y lo haces pensando en un proyecto que quieres conseguir y cuidas tu naciente plantita  -Luna tras Luna con esmero- al mismo tiempo que cuidas de tu proyecto, ¡éste se realizará!  Por eso compré semilleros, tierra, semillas y justo a la hora en que se ponía el Sol y se hacía visible en la luz de la tarde la naciente Luna nueva, plantamos las semillas y plantamos los proyectos. Virgo es en realidad un signo de “cosecha” pero también hay semillas que se siembran en Septiembre, la naturaleza siempre nos deja una puerta abierta.

Finalmente, y dado que quería desearle lo mejor a mis amigos, buenos deseos en papelitos como: alegría, paz, gozo, amor iluminado, en fin…aquellas cosas que la meditación me sugería y agregué un papelito con un signo de interrogación. Me preguntaba qué pensaría o diría aquel al que le tocara. -!Y esto!…¿qué es? fue la exclamación de Angel. Entonces, le dije que volvería a consultar el oráculo para contestarle. En realidad iba a buscar el cuadro que le había tocado en suerte. Un pequeño óleo que pinté dos días antes y para la celebración. Sentí que debía plasmar algo que expresase eso a lo que nuestro Lama suele hacer referencia: «Continente y Contenido»

Conclusión Dejarlo todo para seguir al maestro.

Es una gran fortuna y bendición encontrar al maestro, encontrar a quien nos enseña aquello que habíamos 10873520_10200315118357712_3514995576824423078_odeseado aprender y que, además,  lo haga con el amor y la compasión de nuestro querido Lama Gangchen. Pero la vida cotidiana y los retos del Samsara, por no decir la falta de salud o las estrecheces económicas, nos dificultan poder dedicarnos como quisiéramos. En mi caso, he recibido iniciaciones del Lama desde 1994 en Madrid y en Almería, pero he lamentado mucho no ser capaz de desarrollar e incorporar todas esas enseñanzas, a veces difíciles para mí, tanto por el idioma tibetano o por la dificultad de sostener una visualización detallada, o para memorizar las prácticas, su orden, colores, símbolos, letras sagradas correspondientes, así como las parte del cuerpo que gobiernan,o la orientación geográfica del mandala, etc. etc. Mi incapacidad fue siempre una gran frustración y un peligro cierto para la motivación.

Pero también, comprobé que hay un tipo de esfuerzo no forzado que es más fructífero, en el que la práctica fluye sola por el disco duro de la mente, incluso si nuestra razón dual no recordaba lo que allí se despliega ante su sorpresa.

Amigos, si a veces os desesperáis como me pasaba a mí, confiad que el Lama ha “sembrado” buenas semillas en nuestro continuo mental que darán su fruto si las sabemos cuidar.

Pero a pesar de esta confianza, se que necesito a mis amigos de la Sangha. “Entorno de Paz” se ha transformado para mí en una tierra suave, sin aristas, como el lapizlázuli. Mis amigos brillan según los colores del arco iris, según la cualidad que en ellos veo destacarse.Quien encuentra un amigo, encuentra una piedra preciosa. Y si con ese amigo o amiga compartes el Dharma, es una joya que podrás conservar en algún nivel sutil que no sé cómo explicar.

El sendero se recorre mejor acompañado.Como decía al principio, he estado enfrentada a la muerte, pero tuve las herramientas que me dio mi Guru. No obstante, me hice más consciente de lo rápido que corre el río de la vida y cuán frágil es el hilo que la sustenta.Quiero dedicar esta tercera parte de mi vida para aprender y para poderla compartir con mis amigos.Si ya tengo al Guru y la Sangha. Entonces, …¡a trabajar en el Dharma!

 GUGUI RODRIGUEZ-ESTEVEZ

 

0 thoughts on “Dejarlo todo por estar junto a la Sangha”

  1. En esta reflexión, amplia para nuestros tiempos pero que merece la pena leer hasta el final, Gugui hace un reconocimiento del valor de los compañeros en el viaje espiritual, la sangha. ¿Entendemos el verdadero significado de la sangha? ¿consideramos a nuestros amigos como una de las Joyas de Refugio? Veneramos al Buda, veneramos el Dharma (al menos en teoría) pero ¿veneramos también, aunque sea un poquito, a la sangha no monástica?
    Cuesta trabajo entender el valor de todas las personas que están andando por el camino del Budadharma, valor en su doble sentido de valioso y valeroso. Cuesta amar y apreciar a los que caminan junto a nosotros día a día, a quienes consideramos seres ordinarios llenos de defectos.
    Poder compartir nuestra experiencia espiritual, recibir la ayuda de los otros en todos los ámbitos de nuestra vida, (aunque la ayuda no venga siempre acompañada de una carita sonriente como los muñequitos del whatsapp) es un tesoro, una Joya, que nuestra amiga ha sabido reconocer y comprender en profundidad. También nuestra querida amiga Olga comprendió esto y vivo a compartir sus últimos momentos con la comunidad de Entorno de Paz.
    Creo que esta reflexión puede ayudarnos mucho a elevar nuestro nivel de relación, los que tenemos la suerte de tener una Shanga al lado y a comprender.
    María López Luengo

  2. Ciertamente Maria, soy de las que me costó aprender el valor de los amigos de la sangha, pero han sido ellos mismos los que han transformado mi mente en ese sentido. Mis compañeras de Madrid, han sido de un apoyo incuestionable en momentos muy críticos de la vida ofreciendo su generosidad, sus enseñanzas y su compañia. Y lo digo porque les estoy sumamente agradecida, pero no es un punto aislado, porque igualmente, la sangha de Almeria, me ha iluminado el corazón con su servicio, su actitud y su cariño de manera tal que, pese a las distancias hacen que me sienta unida a ellos como si nuestra relación fuera cotidiana. Todos tenemos la inmensa suerte de tener un maestro ejemplar que nos ha transmitido estas enseñanzas y nos muestra claramente un camino casi sin percibirlo, fluyendo con las circunstancias de la vida, de manera que, ahora, al leer el escrito de otra compañera, hace que yo sienta la intima convicción, de estar en el sito adecuado, con los compañeros necesarios y el maestro perfecto. Gracias a todos por estar ahi. Amelia

    1. Quizás todos sentimos estas cosas desde hace tiempo pero hasta que no se expresan es como si no existieran. Hemos compartido año tras año experiencias profundas, momentos muy bellos, hemos cantado, meditado, reído, comido y crecido juntos. ¡Es tan hermoso!

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