Centro de Meditación en Almeria

Enfermedades psicosomáticas

Enfermedades psicosomáticas

Desde la perspectiva del budismo tibetano, las enfermedades y trastornos mentales pueden tener su causa en el karma negativo, en el desequilibrio de los humores viento, bilis y flema, en intoxicación o envenenamiento, o en arquetipos subconscientes no resueltos; en otras palabras, en aspectos negativos de la mente. Debido a la íntima conexión que hay entre el cuerpo y la mente podemos utilizar cada aspecto para producir salud o enfermedad. Por ejemplo, el cuerpo afecta a la mente a través de la dieta y los factores medioambientales y la
mente afectan al cuerpo a través de los pensamientos y las emociones.

La tradición médica tántrica es holística (considera a la persona como una entidad, no como una colección de sus partes) y trata tanto las energías sutiles como las burdas. Por ello, muchas de las enfermedades que en occidente se consideran de origen puramente físico, en el sistema tántrico se consideran psicosomáticas, incluidas enfermedades graves como el cáncer y las enfermedades auto inmunes.         Desde la perspectiva médica tántrica, todas las enfermedades tienen un componente psicosomático, si bien no se puede olvidar el importante papel que juegan factores externos como la dieta, el ambiente, la contaminación y el comportamiento.

Para ilustrar este concepto podemos usar un ejemplo: si tenemos mucha presión en el trabajo, por la ansiedad de tener que  cumplir un plazo o por miedo al jefe, puede que estemos deprimidos o agresivos, y que por ello nos duela la cabeza, la espalda o incluso el estómago. Empezamos a fumar y a beber más, a saltarnos las comidas y a dormir poco o mal; este comportamiento y dieta consume nuestra energía sutil y
consecuentemente nos sentimos débiles y agotados.

Somos responsables de la salud de nuestro cuerpo y mente, así que tenemos que estar muy conscientes y vigilantes con los pensamientos negativos que pueden producirnos daño físico. Aunque los médicos y terapeutas puedan ayudarnos en el proceso de curación, fundamentalmente tenemos que sanarnos nosotros mismos.  Este es el argumento básico de la Autocuración Tántrica Ngalso.  Nunca debemos subestimar el poder de los pensamientos negativos, porque pueden causar problemas de salud y dañar el ambiente que nos rodea.  La realidad es creada por nuestros pensamientos.

La convicción de que los demás nos tratan mal atrae esta energía y comportamiento hacia nosotros. El deseo de rodearnos de buenos amigos puede realizarse, transformando los pensamientos internos enemigos, en pensamientos internos amigos. Una emoción negativa fuerte como la ira afecta al chakra del corazón, bloqueando la energía, lo que produce trastornos energéticos en todos los órganos vinculados a este chakra por los canales. El enfado persistente no sólo aumenta el nerviosismo y la ansiedad, sino que también produce problemas físicos como la angina, hepatitis, problemas intestinales y de la vesícula biliar, trastornos de la sangre y bloqueos de las arterias.

En vez de seguir echando la culpa a las circunstancias externas y a los demás, cuando ocurre algo que no nos gusta, deberíamos analizar y comprender bien los efectos negativos de los venenos mentales en nuestra salud. Si no resolvemos y eliminamos las causas kármicas negativas de nuestros problemas emocionales, no hay ninguna medicina, por buena que sea, ni intervención quirúrgica, ni terapia, ni terapeuta que pueda sanarnos complemente. Sanando los trastornos mentales y energéticos subyacentes, se pueden llegar a curar incluso enfermedades que se consideran terminales.

Crear un equilibrio entre cuerpo y mente es esencial si queremos tener una vida feliz y sana. La práctica de Autocuración Tántrica NgalSo es una síntesis de los métodos más eficaces y útiles contenidos en los sutras, tantras, medicina, yoga y astrología de la tradición de los Himalayas; nos ofrece una multitud de técnicas para crear armonía entre cuerpo y mente a nivel burdo, sutil y muy sutil.

Según el budismo, las tres causas principales de desequilibrio son: la ignorancia, el apego y el odio. Estos tres venenos raíces son nuestros enemigos internos y permanecen grabados en el disco dunuevolamaro de nuestro ordenador mental que nos acompaña de una vida a otra. Esta memoria es la que determinará nuestro renacimiento, el tipo de figura y la personalidad que tendremos, dependiendo del humor predominante, viento, bilis o flema. El apego excesivo genera una personalidad viento,  individuos propensos al estrés, la ansiedad, el nerviosismo y los trastornos mentales. El odio excesivo genera una personalidad bilis, personas violentas y agresivas, propensas a problemas circulatorios, del corazón, del hígado, de la vesícula biliar, fiebres e infecciones. Un exceso de ignorancia genera una personalidad flema, personas perezosas, cerradas y deprimidas con propensión al sobrepeso, problemas pulmonares e intestinales. Estos desequilibrios se pueden armonizar a través de una dieta, un comportamiento y un entorno adecuados, además de una atención constante a las actitudes mentales.

A veces, surgen enfermedades de origen desconocido para las que no se encuentran remedios, éstas se consideran enfermedades psicosomáticas o kármicas. La mente conserva huellas muy negativas conectadas con los errores cometidos en el pasado y estas huellas maduraran en esta vida o en una vida futura. Debido a la ignorancia, hemos cometido acciones negativas muy “caras”, que nos han generado deudas kármicas que pagar. A consecuencia de ello, nos encontramos debilitados física y mentalmente y cada vez más expuestos al dolor y a la enfermedad.  Estas mismas huellas kármicas también crean problemas que muchas veces los médicos no pueden tratar. En estos casos, un lama sanador o nuestra propia práctica espiritual pueden dar la solución.

Somos responsables de nuestras deudas kármicas, pero en vez de sentirnos culpables o víctimas, deberíamos utilizar alguno de los muchos métodos disponibles para auto sanarnos. Vale la pena recordar lo que dice el budismo sobre el karma: los resultados de las acciones son definitivos; los resultados de las acciones aumentan; sin haber hecho la acción, no se puede experimentar su resultado; el resultado de una acción nunca desaparece por sí sólo. Es necesario eliminar el karma negativo acumulado, al igual que un virus informático, hay que borrarlo del disco duro interno. Acumulando méritos por medio de las oraciones, la meditación y las acciones positivas, podemos borrar el karma negativo (el virus del sistema informático interno) sanando todas las enfermedades y sus causas.

La intoxicación y el envenenamiento causan muchos tipos de enfermedad mental.  Beber en exceso, consumir drogas, llevar una mala dieta, tomar medicinas equivocadas y la contaminación medioambiental, son todos ellos venenos. En un nivel más sutil, fenómenos como la radiación electro-magnética son perjudiciales porque trastornan y ponen nerviosos a los habitantes de las ciudades. Tenemos que aprender a fortalecernos y protegernos energéticamente, y a reducir el apego hacia las cosas que nos hacen daño.


Vajrapani-portada

Extracto del libro “Semso Nekye Menchig Vajrapani” de Lama Gangchen Rimpoche Sanador Tibetano.© 2004 Lama Gangchen Peace Publication© Edición española 2012 Asociación Entorno de Paz- (Almeria  España)

www.entornodepaz.org

entornodepaz@yahoo.es

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